miércoles, 22 de julio de 2026

El caso de Betty Kane de Josephine Tey.

De Josephine Tey solo me queda por leer Las arenas cantarinas y la estoy guardando como oro en paño porqué sé que después de ella no habrá más; así que para hacer más fácil la espera he decidido releer El caso de Betty Kane que tenía en casa y en su momento no reseñé. Hoy lo traigo al blog dentro de la VII Edición del reto de las Inquilinas de Netherfield todos los clásicos grandes y pequeños versión estándar nivel 3 "Título que empiece y termine por la misma letra".
 
Editorial: Hoja de Lata. Fecha de publicación: 1948/2017. 384 pág.
La autora:Josephine Tey (Inverness,1896-Londres,1952), es el seudónimo principal de Elizabeth Mackintosh, escritora y dramaturga escocesa, celebre por sus novelas de misterio.Pese a pertenecer cronológicamente a la llamada Edad de Oro de las novelas británicas de intriga, las narraciones y los personajes de Tey se alejan de los estereotipos que comparten los titulos clásicos de suspense.
En 1929, su novela El hombre en la cola cosechó un éxito notable e introdujo a su personaje Alan Grant, de Scotland Yard, que protagonizará otras cinco novelas como Un chelín para velas, 1936 y La hija del tiempo,1951, Amar y ser sabio,1950 y Las arenas cantarinas, 1952.
De entre sus otras obras cabe destacar: La señorita Pym dispone, 1946, El caso de Betty Kane, 1948, Patrick ha vuelto,1949. Todas ellas ponen de manifiesto la gran capacidad de análisis psicológico de la autor y su propensión a las tramas abiertas de final sorprendente.
Josephine Tey donó a su muerte toda su obra a la Nacional Trust of Scotland.
Argumento: Robert Blair, abogado en un pequeño y apacible pueblo británico, da por terminada su tranquila jornada laboral en el despacho cuando suena el teléfono. Es Marion Sharpe, vecina de la localidad, una mujer de pocas palabras que vive con su madre en una decrépita hacienda a las afueras del pueblo. Las Sharpe acaban de ser acusadas de secuestrar a una recatada jovencita llamada Betty Kane. Las declaraciones de la chica, al principio bastante improbables, cobran fuerza con las minuciosas descripciones del desván de los horrores donde supuestamente la tuvieron retenida. Y Robert Blair, convertido a la fuerza en detective amateur, deberá desentrañar este paradójico caso, que ni tan siquiera el inspector de Scotland Yard Alan Grant capaz de comprender.
Análisis de la novela y opinión personal:  Robert Blair es un abogado rural de la firma Blair, Hayward y Bennett establecida en la pequeña localidad de Mitford, su trabajo es bastante rutinario; redactar testamentos y llevar a cabo traspasos e inversiones, de ahí que su vida sea tranquila y sin demasiadas emociones.
Todo cambia una tarde de primavera cuando recibe la llamada de Marion Sharpe, propietaria junto con su madre de la finca La Hacienda, un apartado caserón en las afueras del pueblo, que le pide que acuda inmediatamente a su casa en calidad de abogado porque necesitan asesoramiento legal. Y es que la acusación a la que ambas mujeres se enfrentan no puede ser más curiosa: La joven Betty Kane, de apenas quince años, asegura que las Sharpe la secuestraron para que fuera su criada y al negarse, la tuvieron encerrada en el ático donde la amenazaron y golpearon durante un mes hasta que consiguió escapar. ( sé que en aquellos momentos el servicio doméstico estaba fatal pero ¿ para tanto?.
Marion y su madre niegan rotundamente tal acusación, pero la muchacha ha descrito perfectamente la casa, y conoce detalles que solo podría saber si hubiera estado allí, además la chica tiene una apariencia tan inocente y virginal, que el Inspector Alan Grant de Scotland Yard y Hallam, el policía local, presentes en la declaración no pueden creer que esté mintiendo,
Como en principio es la palabra de una frente a las de las otras, la cosa parece quedar ahí, pero entonces entra en juego la prensa, el Ack-Emma, un periodicucho sensacionalista, publica la historia despertando la indignación de la gente de "bien", que pide que a Betty Kane se le haga justicia y las Sharpe sean condenadas a la cárcel o a trabajos forzados.. Las Sharpe son dos mujeres solitarias que  apenas tienen contacto con los habitantes de Mitford y el pueblo entero salvo honrosas excepciones decide que son culpables: los proveedores dejan de servirles, los gamberros pintan mensajes insultantes, y se produce algún que otro atentado.
Robert, que desde que conoció a Marion y su madre está convencido de su inocencia, inicia una investigación, porque todo apunta que el asunto acabará en juicio, para descubrir donde estuvo Betty Kane durante ese mes que dice haber sido retenida, pero no encuentra nada que le sirva de ayuda.. ¿Tendrá Robert razón o las Sharpe son dos monstruos sin corazón?...
Dividida en 24 capítulos y narrada en tercera persona pero desde el punto de vista de Robert Blair, El caso de Betty Kane es una historia original. con una intriga perfectamente dosificada,un estilo elegante y cuidado y unos diálogos, irónicos, mordaces e ingeniosos.
El pueblecito de Motford,tan apacible, bucólico e inglés en apariencia, hace realidad el dicho" pueblo pequeño, infierno grande", porque sus vecinos se creen a pies juntillas lo que cuentan los periódicos y están dispuestos a hacer pagar a las Sharpe su delito (¿ donde queda la presunción de inocencia?) solo porque son diferentes.
Aunque en la novela aparece Alan Grant, el inspector estrella de Josephine Tey, su papel es meramente anecdótico, y Robert es quién de verdad se encarga de la investigación, bien personalmente o con la ayuda de Alec Ransdem, detective privado.
Robert Blair es un abogado rural, buena persona pero un tanto soso, con una existencia totalmente organizada, que juega al golf, atiende a sus clientes de toda la vida  y disfruta de las comidas que le prepara su tía Lin o Cristina, su estupenda cocinera.Sin embargo el caso de Betty Kanele permite descubrir otras facetas de su carácter, apasionado, luchador y amante de la justicia y de la verdad al que no le duelen prendas para reivindicarlas.
Junto a él, Marion Sharpe, solitaria, apacible, ecuánime, su apariencia de gitana por sus cabellos oscuros y su gusto por los pañuelos de colores vivos, vive en una casa heredada de un primo, aunque no tiene demasiado dinero. su madre, La señora Sharpe, menuda y de pelo blanco, fría en apariencia ( como una bruja), es no obstante irónica, perspicaz e inteligente. Elizabeth ( Betty ) Kane, una joven tranquila, de apariencia virginal y que nunca se ha metido en problemas; su inocente belleza hace que ¿ todos? crean su versión sin cuestionarla. Linda Bennett (tía Lin), prima de Robert y que vive con él, excelente organizadora,, serena, dulce, algo ingenua y muy chismosa. Nevil Bennett, primo de Robert, joven y algo alocado, que escribe poesia,trabaja en el mismo bufete que Robert y está  comprometido con Rosemary, la hija del obispo de Larborough, firme defensor de las causas más justas. Bill Brough, propietario del taller mecánico de Sin Lane y Stanley Peters, su empleado, que estuvo en la guerra y es muy capaz de leer el carácter de las personas, sea cual sea su apariencia. Kevin Macdermott, amigo de Robert y compañero en la facultad donde ambos estudiaron Derecho, prestigioso y sagaz abogado londinense que siempre da buenos consejos. Ben Carley, abogado brillante, que disfruta trabajando en los juzgados y es capaz de sacar del infierno bajo fianza al mismo diablo.
Me he llevado una sorpresa ( y una alegría también) al descubrir que la novela ha sido adaptada al cine bajo el titulo The Franchise Affair en 1951, dirigida por Lawrence Huntington y protagonizada por Michael Dennison,Dulce Gray, Anthony Nichols y Marjory Fielding entre otros. Miraré si la encuentro porque estoy deseando verla.
Me lo he pasado muy bien con El caso de Betty Kane, si la primera vez me gustó mucho, creo que en esta relectura me ha gustado más aún. Con un toque constumbrista,una intriga original y algunos personajes adorables, la novela engancha casi desde el principio creándote la necesidad de pasar las páginas lo más rápido posible para descubrir si Betty Kane es tan inocente como parece y las Sharpe unas brujas, o al revés. El misterio está servido, yo no puedo adelantaros nada.
(leedla, es tan recomendable como todas las novelas de esta autora).
Para terminar: Ironía de la señora Sharpe " solo hay dos tipos de gente- dijo. que llegan sin hacer ruido, los millonarios y la policía. Y como no tenemos amigos entr elos primeros y nuestro trato con los segundos parece no tener fin, he deducido que alguno de nuestros nuevos amigos habría llegado".

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