martes, 12 de mayo de 2026

Las batallas perdidas de Eudora Welty.

De Eudora Welty quería leer La hija del optimista, novela que me habían recomendado pero en la biblioteca no la tenían, así que me lleve Las batallas perdidas, total para conocer a la autora igual me daba una que otra. Hoy la traigo al blog dentro de la VII Edición del reto de las Inquilinas de Netherfield todos los clásicos grandes y pequeños versión estándar, nivel 2 "Publicado por editorial independiente ) que no pertenezca ni al grupo Planeta ni a Penguin)".

Editorial: Inpedimenta. Fecha de publicación:1970/2010. 584 pág.
La autora: Eudora Welty nació en Jackson, Mississippi en 1909. Se trata probablemente de la autora sureña más brillante del siglo XX. Comparada con William Faulkner, fue la primera escritora que vio publicada en vida su obra en la prestigiosa Library of America. Continuó sus estudios lejos del Sur, en la Universidad de Wisconsin-Madison, y luego en la Universidad de Columbia. Durante los años treinta trabajó como fotógrafa en la Agencia Estatal de Administración Laboral y recorrió hasta el último rincón del estado de Mississippi. Durante esa época fotografió como pocos las escenas de la Gran Depresión. No obstante, Eudora Welty es conocida sobretodo por su faceta literaria. En 1936 apareció su primer relato Death of Traveling Salesman, que llamó la atención de Katherine Anne Porter, quien se convirtió en su mentora. Suya es la introducción al primer libro de relatos de Welty Una cortina de follaje. 1941, A su pluma se deben aútentico clásicos de la moderna literatura americana como Boda en el Delta, 1946, El corazón de los Ponder, 1954, Las batallas perdidas, 1970 o La hija del optimista, que en 1973 la hizo merecedora del Pulitzer. Cabe destacar La palabra heredada, 1988, autobiografía de la autora. Murió en su ciudad natal en 2001 a la edad de 92 años.
Argumento: Una novela fascinante en la que los secretos familiares se mezclan con historias de derrotas que pasan de padres a hijos. Un tapiz riquisi,o de un Sur que ya no existe más que en los libros; el testimonio de una estirpe condenada a desaparecer.
Las batallas perdidas novelas de dimensiones faulknerianas, vasta y anchurosa como los ríos sureños, fue el proyecto más ambicioso en que se embarcó Eudora Welty, además de su obra más exitosa en vida. Novela finalista del National Book Award dotada de una acerada vena cómica, narra el encuentro de tres generaciones de excéntricos descendientes de la abuela Granny Vaughn, que se reúnen en su vieja casa de Mississippi para celebrar su noventa cumpleaños en los tiempos más duros de la Depresión. El invitado de honor será el nieto preferido de la abuela Vaughn, Jack Renfro, quien, por no perderse la celebración, se ha escapado de la cárcel de donde estaba previsto que lo liberaran al día siguiente.
Análisis de la novela y opinión personal: La abuela Vaughn ( de soltera Thurzah Elvira Jordan) crió a sus siete nietos que entonces eran unos niños, a la muerte de su hija y su esposo en un accidente, Ahora ya mayores y establecidos la mayoría fuera de Banner ( menos Beulah casada con Frank Renfro que continua en la casa familia)r, se reúnen  ( falta Sam Dale que falleció muy joven) junto a primos, tíos y demás parientes para celebrar el noventa cumpleaños de Granny, que ya vive más en el pasado que en el presente. Aunque todos se quieren y están muy unidos pese a la distancia, el invitado más esperado es Jack Renfro, hijo de Beulah, que cumple prisión de un año, seis meses y un día en la cárcel de Pamchanan junto a su amigo Aycock Comford por un delito cometido en el establecimiento de Curley Stovall, el tendero local, Jack no ha cumplido integramente su condena, pero nadie duda que aparecerá porque Jack quiere apasionadamente a la abuela ( además le tienen una sorpresa). Mientras lo esperan, cada uno de los miembros de la familia recordaran anécdotas de su historia común incentivados por las preguntas de dos " extrañas": Cleo, la nueva esposa de Noah y Lexie Renfro, la hermana soltera de Frank, esposo de Beulah, lo que nos permitirá hacernos una idea de como es la vida en Banner y las localidades cercanas en las montañas de Mississippi.
Dividida en seis Capítulos larguísimos que apenas tienen pausas, Las batallas perdidas es una novela-río que se va desarrollando através de los relatos que cuentan los personajes funcionando como un gran ecosistema narrativo donde las tramas individuales confluyen en una trama común que todos comparten. Con un narrador omnisciente que nos va poniendo en situación y describe atmósferas y paisajes, la narración en tercera persona se va convirtiendo en primera cuando toman la palabra los diversos protagonistas, porque Las batallas perdidas es una novela coral, aunque algunos personajes destaquen más que otros.
Con un ritmo sosegado pero fluido y un lenguaje lírico y colorido en el que predominan los diálogos a veces ingenuos, a veces delirantes, a veces amargos, porque bajo la aparente sencillez de la existencia pueblerina, late la dureza de la vida en la época de la Gran Depresión, que se manifiesta más que en palabras en pequeños detalles: los trajes mil veces remendados con fragmentos de telas de diferentes materiales, los zapatos reparados con cartones, los camisones y blusas fabricados con sacos de harina, los vehículos aparcados oxidándose en los campos por falta de piezas y de gasolina...
La acción de la novela solo dura un día y medio en el presente, sin embargo en ese corto espacio de tiempo, conoceremos la vida de las tres generaciones de la familia Vaughn con bastante detalle por lo que cada uno cuenta y también por lo que calla.
Al tratarse de una novela coral es imposible hablar de todos los personajes, que además son muy numerosos, por lo que voy a centrarme en los que a mi más me han gustado: Jack Renfro. el biznieto favorito de la abuela Vaughn, que le recuerda a su nieto Sam Dale, que falleció muy joven, como él Jack es encantador y muy responsable, desde los quince años se hizo cargo de sus hermanos y de la mayor parte de las faenas de la granja, ya que su padre, Frank no sirve para ello.También es el conductor del autobús escolar además de asistir al colegio, es así como conoce a Gloría, la joven maestra que se convertirá en su esposa. Lógico que cuando Jack entró en la cárcel sus parientes se sienta huérfana y odie al juez Moody que lo envió allí. Cleo, la nueva esposa de Noah, uno de los nietos,curiosa, preguntona,bastante cotilla y que sabe como meter el dedo en la llaga y descubrirlos secretos que la familia ha sido lo suficientemente hábiles para ocultar. Lexie Renfro, hermana soltera de Frank que en los últimos años se ha encargado de cuidar ancianos entre ellos la señorita Julia Mortimer, que fue maestra de varias generaciones de niños de Banner, entre ellos los Vaughn-Beechman y a la que le deben lo mucho o lo poco que saben. Curiosamente la vieja profesora acaba de morir y su velatorio y entierro coinciden con la celebración de Granny. Aycock Comford, amigo de Jack y no demasiado inteligente pero si leal, que acompañó a este a la prisión pese a que su intervención en el delito fue meramente testimonial (estaba presente pero no intervino). Dominado por su madre, solo piensa en comer y tocar la guitarra. Curley Stovall, tendero, rival de Jack en el amor de Gloria aunque no tiene ninguna posibilidad.Le encanta cortar los faldones de las camisas de los adversarios en las pelea cuando gana y clavarlos en la entrada de su local. En la actualidad se presenta a las elecciones para representar a Banner.
Mi estreno con Eudora Welty no ha podido ser mejor porque Las batallas perdidas es una novela fascinante que, a un ritmo pausado y con un lenguaje evocador nos introduce en las vivencias de una familia corriente y sus vecinos durante los años de la Gran Depresión, y lo hace de una forma tan simpática y luminosa que sin obviar la dureza de los momentos por los que están pasando, incitan al optimismo y la esperanza.
Aunque al principio puede costar un poco entrar en el personal universo creado por la autora y hacerse con sus variopintos personajes, una vez se logra, se disfruta un montón y merece mucho la pena el esfuerzo.
Para terminar: En cuanto al título Las batallas perdidas se deve a que pese al tono festivo y cómico de la reunión familiar que se narra, subyace la idea de que la vida humana está marcada por la ineludible derrota en las batallas que libramos, en el corazón, en la memoria y en el inevitable paso del tiempo.

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