Hijas y esposas fue la primera novela que leí de Elizabeth Gaskell y con ella se convirtió en una de mis autoras de referencia. Después la releí dos veces más, aunque hace ya bastantes años y me apetecía volver a ella como se vuelve a aquellos lugares que recuerdas felices. Hoy la traigo al blog y con ella cubro la premisa "Publicada inicialmente en época victoriana (1837-1900)" de la VII Edición del reto de las Inquilinas de Netherfield todos las clásicos grandes y pequeños versión estándar y finalizo el Nivel 1.
Editorial: Alba. Fecha de publicación: 1864-1866 /2008. 764 pág.
La autora: Elizabeth Gaskell nació el 29 de Septiembre de 1810 en Cheyne Walk, Chelsea, Inglaterra. Su madre, Eliza Holland provenía de una familia pudiente de Midlands y falleció cuando Elizabeth era un bebé. Su padre, William Stevenson , fue un pastor y escritor unitario.
Su infancia transcurrió en gran parte en un pueblo ubicado en Cheshire ( donde fue educada por su tía), aunque también vivió en la ciudad de Newcastle upon Tyne y en Edimburgo. Años más tarde, la joven se instalaría en Manchester, entonces una ciudad superpoblada y socialmente conflictiva, en los inicios de la revolución industrial.
No inició su carrera hasta 1845, como terapia contra la depresión que le produjo la temprana muerte de su hijo William.
Debutó con autora en 1848 con Mary Barton, cuyo contenido hace referencia a la explotación que sufrieron los obreros de las fabricas en la década de 1840. Amiga de Charles Dickens, con quién colaboró en su nueva revista, Household Words, con textos difundidos por entregas que en 1853 fue recopilado para dar origen a Cranford.
La vida de Charlotte Bronte, una de las biografías más destacadas del siglo XIX ( que le encargó personalmente Patrick Bronte, padre de la famosa autora) apareció en 1857.
Ruth 1853, Norte y Sur 1855, La bruja Lois 1861, Los amores de Sylvia 1863, El trabajo de una noche oscura, 1863 La prima Phillis, 1864 y Esposas e Hijas 1866 ( publicada póstumamente), son algunas otras de sus obras.
Falleció el 12 de Noviembre de 1865 en Holybourne, Hampshire, a los 55 años de edad.
Argumento: El señor Gibson, médico de la pequeña localidad de Hollingford, es de los que opinan que " el mundo iría aceptablemente bien sin las mujeres". Sin embargo, siempre pendiente de sus pacientes, apenas es capaz de cuidar de su hija, a quién empiezan a rondar ya lo primeros pretendientes. Pese a todos sus resquemores, decide buscar una mujer con el fin de que gobierne el caos doméstico y cumpla como una madre vigilante para su hija; y contrae segundas nupcias con una maestra de escuela cuarentona, madre a su vez de una muchacha bellísima. La pragmática elección del señor tendrá previsible e irónicamente sus reveses, y la nueva familia no será ajena a una conflictiva trama de secretos, pretensiones, desavenencias e intrigas, en las que los amores y decepciones juveniles, así como los compromisos precipitados, pondrán en peligro muy a menudo el orden deseado.
Hijas y esposas ( 1864-1866) recuerda a Emma de Jane Austen y anticipa Middlemarch de George Eliot. Aunando el estudio de carácter con el retrato de una comunidad.
Análisis de la novela y opinión personal: En la localidad de Hollingford viven el doctor Gibson y su hija Molly, a él llegó el médico de muy joven, allí se casó con la sobrina de su predecesor y se quedó viudo cuando la niña era muy pequeña. Desde entonces están muy unidos y su existencia transcurre plácida y feliz. Pero Molly ha cumplido ya los diecisiete años y empieza a llamar la atención de los muchachos, además el doctor tiene dos aprendices, que residen en la misma casa y uno de ellos, el señor Coxe, comete el error de enamorarse de Molly y pedir su mano.
El señor Gibson, que considera que su hija es aún una cria y que el pretendiente no es el adecuado, se da cuenta del peligro, él pasa mucho tiempo fuera atendiendo a sus pacientes y Molly está sola y no tiene una mujer que la cuide y la guíe ( solo a Betty, su antigua niñera, que no deja de ser una criada), así que toma dos decisiones: La primera es enviar a Molly a Hamley, una mansión cercana con cuyos dueños mantiene muy buena relación, para que se quede una temporada ( los dos hijos varones del matrimonio, Osborne y Roger están estudiando fuera) y la segunda, proporcionar a su hija una nueva madre, para que la acompañe y proteja, así que piensa volver a casarse; la antigua institutriz de Lord y Lady Cumnor, dueños de The Towers, nobles del lugar. Claire es una mujer atractiva, y elegante que además también es viuda y tiene una hija, Cynthia, de edad muy similar a la de Molly, así que esta no solo tendrá una madre sino también una hermana. La idea en principio parece buena, todos los implicados saldrán ganando, pero la unión de dos familias tan distintas, presentará más de un problema, las separan carácter, educación, aspiraciones y deseos y las cosas irán a peor cuando el amor llame a la puerta de las dos muchachas...
Dividida en 60 capítulos con título y narrada en tercera persona por un narrador omnisciente que en ocasiones interviene para dirigirse al lector, Hijas y esposas es una magnifica novela costumbrista, con mucha crítica social; el microcosmos de Hollingford en el que se contienen todas las pasiones humanas; la hipocresía de la época, la importancia de la posición y las apariencias en las relaciones personales, la educación de la mujer centrada en enseñanzas de "adorno" que la hicieran más atractiva a nivel matrimonial dejando casi de lado su formación intelectual, la importancia de ajustarse a las convenciones de la sociedad sobre todo en ambientes cerrados donde el no cumplir las normas puede significar el ostracismo y la marginación, las diferencias en el modo de vida según la clase a la que se perteneciera, el desprecio a todo lo que viene de fuera...
Pero también una novela "familiar" o doméstica que retrata de modo soberbio las relaciones filiales, fraternales y amorosas Con un estilo cuidado, elegante e inteligente, con toques de humor e ironía (las conversaciones del matrimonio Gibson no tienen desperdicio), la autora nos traslada cincuenta años para atrás, tal vez para dotar a la historia de una mayor objetividad que solo proporciona el paso del tiempo.
Hijas y esposas fue publicada por entregas en el Corhill Magazine, entre 1864 y 1866, desgraciadamente la autora falleció antes de terminarla, en 1965, en realidad solo faltaba el último capítulo y Gaskell había proporcionado a su editor todos los detalles del desenlace y este deja constancia de ello en una nota que cierra la historia; no puedo evitar sin embargo sentir pena porque no fuera la autora quien le pusiese fin con su estilo tan inimitable.
Los personajes están perfectamente perfilados, Molly, noble, leal, protectora hacia aquellos a los que ama, poniéndose siempre en último lugar, sin embargo sus decisiones en ocasiones no son las más acertadas y su excesiva inocencia en algunas cuestiones ( no es nada mundana) y el modo en que ha sido criada no ayuda, por lo que se somete sin pretenderlo a las habladurias y las maledicencias. El señor Gibson, serio y responsable, siempre preocupado por sus pacientes y muy apreciado por estos sea cual sea la clase social a la que pertenecen, quiere entrañablemente a su hija y su seguridad y felicidad le importan más que nada, por ese motivo vuelve a casarse, aunque su elección es un tanto cuestionable, responde a la superficialidad de su esposa con paciencia e ironía.
Claire Kirkpatrick, la nueva señora Gibson, atractiva y elegante, pero superficial, egoísta, se da muchos "aires" por la relación cercana que mantiene con la familia de The Towers, y siente envidia de los que tienen mejor posición, además de ser poco amable con los que ella considera inferiores, sin embargo se preocupa por su esposo, Molly y Cynthia todo lo que su frívola y ligera personalidad le permite. Cynthia Kirkpatrick, criada lejos de su madre por decisión de esta que la ha mandado a estudiar a Francia, es hermosa y consciente de serlo pero tampoco le da demasiada importancia porque siempre lo ha sido, además ejerce una especial fascinación sobre hombres y mujeres y le es fácil adaptarse a los intereses y necesidades de los que la rodean que la hacen ser" todo para todos".Aunque frívola como su madre, Cynthia no es mala pero tampoco virtuosa no está preparada para querer con profundidad, solo Molly y el señor Gibson despiertan en ella algún sentimiento, importándole su opinión más que nada... El señor Hamley, terrateniente, nadie recuerda en la vecindad una época en la que un Hamley no haya estado presente, pero en la actualidad pasan apuros económicos. El señor Hamley es un hombre de imperfecta educación e ignorante en muchos aspectos, obstinado y colérico pero también cordial, desprendido, fiable como el acero, con una perspicacia natural y una conversación digna de oir. Consciente de su posición, quiere para sus hijos buenos matrimonios, de ahí que no esté muy feliz con el trato cercano que Osborne y Roger tiene con Molly y Cynthia, aunque a Molly la aprecia mucho. su esposa, una mujer delicada que termina convirtiéndose en una enferma crónica, gran lectora de poesía, es amable, sentimental, buena y cariñosa. Osborne Hamley, hijo mayor y heredero, elegante y refinado como su madre, tiene buen caracter y es afectuoso y efusivo, con muchas aficiones y algún talento, no termina de encontrar su sitio, lo que le lleva a discutir frecuentemente con su padre, con su madre el trato es más cercano y es su mejor confidente. Roger Hamley, dos años menor, algo torpe y de recia constitución, sin embargo tiene un gran cerebro para la ciencias y todo lo que tiene que ver con la ciencia siendo muy respetado en ambientes científicos, Pese a que son muy diferentes, llama la atención el cariño, la admiración y la fidelidad que se manifiestan ambos hermanos.
Entre los personajes secundarios que pululan alrededor de los centrales no puedo dejar de mencionar a Lady Harriet, hija de Lord y Lady Cumnor, aún soltera ( no se sabe que edad tiene) vive con sus padres y es inteligente, decidida, un tanto cínica pero con buen fondo y a las señoritas Browning, solteronas, ambas encantadoras más firme la mayor y más dulce y sentimental la menor, quieren mucho a Molly y la defienden y protegen siempre que pueden.
Hijas y esposas ha sido adaptada en dos ocasiones por la BBC, en 1971, dirigida por Hugh David y protagonizada por Zhinita Roche, Alan MacNauughtan, Clive Morton, Helen Christie, Rosalind Lloyd entre otros. Y en 1999 dirigida por Nicholas Renton y protagonizada por Justine Weddell, Bill Paterson, Francesca Annis, Rosamunde Pike y Tom Hollander entre otros. La primera no la he visto, la segunda sí y me ha parecido impecable, con una estupenda ambientación y muy buenas interpretaciones. Con tantas adaptaciones de clásicos como se hacen hoy en día echo en falta que alguien se fije en esta historia ( o en cualquier otra de la autora) y la lleve a la pantalla grande, aunque siempre respetando su espíritu y no haciendo lo que le de la gana.
Cuando una novela te gusta tanto como a mi Hijas y esposas, temes no ser capaz de hacerle justicia por mucho que digas y eso me ha pasado hoy, que no se como hablaros de ella porque me parece que me quedo corta, es que es una historia extraordinaria,, costumbrista, doméstica y con muy crítica con la sociedad de la época, con unos personajes muy bien construidos porque son muy humanos y una forma de narrar, envolvente, aguda e inteligente, que disfruto enormemente cada vez que te asumas a sus páginas. Se que volveré a ella más adelante y que me seguirá encantando.
Para terminar: " El escándalo duerme en verano. Es de naturaleza inversa al lirón. En verano, el calor, los paseos por el campo, la jardinería, la charla sobre frutas y las conservas que hay que preparar, adormecen al perverso diablillo, que mora en el municipio de Hollingford. Pero, a medida que los días se acortan, y la gente se reúne alrededor de un fuego y dispone los pies en circulo-no sobre la pantalla, pues eso no estaría permitido. comienzan entonces las conversaciones a viva voz".
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